La tarde en el embalse del Atazar, uno de los enclaves más concurridos para la práctica de deportes acuáticos en la Comunidad de Madrid, estuvo marcada este domingo por un susto que, afortunadamente, terminó sin consecuencias graves.
Un grupo de 19 personas que disfrutaban de una jornada de kayak vio cómo la calma del agua se rompía de golpe cuando una fuerte racha de viento hizo volcar varias de sus embarcaciones. En cuestión de segundos, todos los ocupantes cayeron al agua, obligando a desplegar un operativo de rescate coordinado entre los Bomberos de la Comunidad de Madrid y el SUMMA 112.
Un dispositivo rápido y eficaz
Las unidades de emergencia acudieron de inmediato al lugar, movilizando embarcaciones de salvamento y equipos sanitarios en tierra. La actuación permitió que todas las personas fueran localizadas y evacuadas sin que se produjeran heridos. Pese al nerviosismo inicial, la coordinación de los equipos de rescate y el uso de chalecos salvavidas por parte de los deportistas resultaron clave para evitar males mayores.
Prevención y seguridad en deportes acuáticos
Fuentes de los equipos intervinientes recordaron la importancia de extremar las precauciones cuando se practican deportes náuticos en zonas abiertas y expuestas al viento, como ocurre en el Atazar. Aunque el embalse es un lugar habitual para actividades de ocio y deporte, las condiciones meteorológicas pueden cambiar de manera repentina y sorprender incluso a los grupos más experimentados.
Un final sin heridos
Tras ser atendidos en la orilla y comprobar que todos se encontraban en perfecto estado, los afectados pudieron marcharse por sus propios medios, quedando el incidente en un susto. El embalse recuperó poco después la tranquilidad habitual de un día de verano.
Lo que podía haber terminado en tragedia quedó en anécdota gracias a la rápida intervención de los equipos de emergencia, que una vez más demostraron su eficacia en situaciones de riesgo.
Fuente de la noticia: redes sociales 112 comunidad de Madrid
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