El homenaje de la artista cubana Lucrecia puso el broche de oro a la 41ª edición del festival
La 41ª edición de Veranos de la Villa, festival organizado por el Área de Cultura, Turismo y Deporte, llegó ayer a su fin tras siete semanas repletas de música, cine, danza, circo y teatro. El delegado de Políticas Sociales, Familia e Igualdad, José Fernández, asistió a la clausura, protagonizada por la artista cubana Lucrecia, que presentó Celia Vive, un homenaje a Celia Cruz en el centenario de su nacimiento. El concierto tuvo lugar en el Auditorio al aire libre Pilar García Peña del parque del Pinar del Rey, donde se congregaron más de 1.800 personas.
El espectáculo, que se estrenaba en España, recorrió algunos de los grandes éxitos de la inmortal cantante, como Quimbara, El Yerberito Moderno, Bemba Colorá o La negra tiene tumbao. Lucrecia estuvo acompañada por una orquesta de grandes maestros que interpretaron los arreglos originales de la reina de la salsa en una noche marcada por la emoción y la celebración.
El concierto, único en el mundo auspiciado por el Patrimonio de Celia Cruz, ofreció al público una velada llena de alegría, sabor, nostalgia y mucho “azúcar”. Con este broche de oro, Veranos de la Villa cerró su 41ª edición, celebrada entre el 7 de julio y el 24 de agosto. /