Periódico Madrid

Cómo planificar los ahorros para afrontar septiembre sin sobresaltos

Las vacaciones de verano son una de las épocas del año más esperadas para muchos: un momento para desconectar, viajar y pasar tiempo con familia y amigos. No obstante, también es un periodo en el que los gastos se disparan. La vuelta en septiembre suele traer consigo una lista de pagos inevitables, como las matrículas escolares, la compra de material escolar o facturas pendientes de las propias vacaciones. Por ello, planificar los ahorros antes de que llegue ese momento es clave para que la transición del verano al otoño no suponga una carga económica extra.

Según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), en el primer trimestre de 2025 las familias españolas destinaron apenas un 4,8% de su renta al ahorro, casi dos puntos menos que en el mismo periodo de 2024, mientras se triplicó su necesidad de financiación.

En este contexto, Javier Cuervo, docente del grado de ADE en UNIE Universidad, perteneciente a la red de educación superior Planeta Formación y Universidades, advierte que la previsión de una menor expansión del PIB español, sumada al incremento del endeudamiento familiar, hace necesario más que nunca anticiparse: “Resulta fundamental establecer un presupuesto de vacaciones que incluya transporte, alojamiento, comida y ocio, y reservar con antelación la parte necesaria para afrontar los gastos de septiembre, como la matrícula escolar o la renovación de material. Al planificar anticipadamente y destinar de forma regular una cantidad fija al fondo de retorno, se evita la necesidad de créditos al consumo, que no generan ingresos e incrementan la carga financiera posterior”.

En este sentido, Cuervo recuerda que la planificación no implica renunciar a las vacaciones, sino buscar fórmulas para disfrutar del verano sin comprometer la economía personal. Entre sus recomendaciones para llevar a cabo durante el verano se encuentran:

En definitiva, con una buena planificación y siguiendo unos hábitos de consumo conscientes, es posible disfrutar de unas vacaciones de verano memorables sin que septiembre se convierta en un probable reto financiero.

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