Resistencia y durabilidad. Estas son las principales características del hormigón impreso, un material de construcción que, a diferencia del hormigón tradicional, se coloca mediante un proceso de estampado y pigmentación con moldes que permite conseguir diseños y acabados totalmente personalizados, así como la imitación de otros materiales como la madera, la piedra o la baldosa. Esta gran versatilidad de diseño convierte el hormigón impreso en la mejor opción para espacios exteriores ya que se adapta a cualquier estilo de vivienda o entorno.

Además, este material ofrece la posibilidad de ser aplicado en diferentes superficies como aceras, terrazas, parques, garajes, centros comerciales, entradas a viviendas e incluso en contornos de piscina. No importa el tamaño ni la forma de la superficie ya que el hormigón impreso puede adaptarse a cualquier espacio. También es importante destacar su resistencia a diferentes agentes externos como los rayos de sol, la lluvia o la nieve, así como su facilidad de mantenimiento ya que para su limpieza se necesita únicamente agua y jabón neutro.
Pero como todo trabajo artesanal, la aplicación de hormigón impreso requiere de grandes profesionales especializados en la técnica. Y en la Comunidad de Madrid la mejor opción es Pavimentos Ibersol. Con años de experiencia en la instalación de este material y un gran compromiso con la satisfacción el cliente, esta empresa madrileña se ha posicionado como líder en el sector. Es por esto que su elección supondrá para el cliente la adquisición de alta calidad y un servicio excepcional al mejor precio de toda la región. Además, Pavimentos Ibersol cuenta con un equipo de profesionales que le asesorará para que el proceso de instalación se perfecto y la durabilidad del resultado sea superior.
¿CUÁNTO CUESTA PONER HORMIGÓN IMPRESO?
El precio del hormigón impreso dependerá de varios factores, pero principalmente del diseño ya que cuanto mas detallado sea el diseño del molde, mayor será el precio final. En el caso del tamaño de la superficie a pavimentar, cuanto más grande sea, menos será el precio por metro cuadrado, lo que quiere decir que, si la superficie a recubrir es pequeña, el precio final será mayor. Por lo general, el presupuesto para este tipo de trabajos oscila entre los 25 y los 50 euros por metro cuadrado.
Una inversión que merece la pena a largo plazo ya que, al ser un material tan resistente, su duración puede alargarse por más de 20 años si se lleva a cabo un mantenimiento adecuado. Por ello es importante también un grosor adecuado de entre 8 y 12 centímetros que proporcione una superficie sólida y permita un acabado estético atractivo.




